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Almost Famous: Sexo, Drogas, Rock & Roll y Periodismo

Almost Famous, escrita y dirigida por Cameron Crowe en el año 2000, no sólo es una carta de amor al rock, sino al periodismo musical.

A lo largo de las décadas que ha llevado al rock & roll consolidarse como un género de alto impacto, éste se ha visto retratado en distintas formas: LP’s, sencillos, obras de teatro, libros y en el cine. Podemos mencionar incontables clásicos del séptimo arte dedicados a representar al primero de las Bellas Artes, pero solo una película ha conseguido retratar a la música en toda su efervescencia.

Antecedentes

Esta historia sobre sexo, drogas, rock & roll y periodismo comenzó cuando un joven Cameron Crowe ansiaba entrevistar a sus bandas favoritas en los años setenta. A pesar de no contar con la aprobación de su madre, el muchacho logró embarcarse en múltiples giras llenas de la parafernalia del rock con tal de tener un reportaje para la revista Rolling Stone. De ello se trata el filme, suponiendo una obra semi-autobiográfica en la cual Crowe rememora aquellos años conociendo a sus ídolos mientras los entrevistaba en representación de CreemRolling Stone, entre otros. Con el pasar de los años, Cameron se fue volcando en el cine, realizando películas como Jerry Maguire (1996) y Vanilla Sky (2001). Dicha pasión por el séptimo arte lo llevó a retratar al rock, otra de sus grandes pasiones.

El actor Billy Crudop y el director Cameron Crowe en el set de filmación.

Sinopsis

William Miller es un muchacho quien tras vivir una arrebatada niñez, sin padre y una madre sobreprotectora, descubre su pasión por el rock gracias a los vinilos que su hermana le dejó antes de marcharse de casa con ésta nota: «Escucha Tommy con una vela encendida y verás todo tu futuro».

Eventualmente William se convierte en amante de la música y aspirante a periodista que ve en sus manos la oportunidad de su vida. Gracias a su amistad con Lester Bangs, consigue su primer trabajo profesional al asistir a un recital de Black Sabbath, pero termina conociendo al grupo telonero, Stillwater, quienes junto con la groupie «Penny Lane», conquistaron su corazón. Poco después emprende una gira por Estados Unidos y prepara una entrevista que pondría a Stillwater en la portada de Rolling Stone. Como profesaba Penny, «todo está ocurriendo».

Patrick Fugit y Kate Hudson en escena.

Producción

La producción de este largometraje se basó en representar fielmente una época clave del rock & roll, por lo que las anécdotas de Cameron Crowe juegan un rol fundamental para darle sentido a ello. Por ejemplo, la banda protagonista, Stillwater, se apoya en grupos que Crowe entrevistó y buscó plasmar para ésta ocasión -como The Allman Brothers Band-. Y aunque sí existieron unos Stillwater en la vida real, aquí suponen una prometedora agrupación que lucha contra sus propias limitaciones.

Sin embargo, a veces cuesta distinguir entre lo real y lo fantástico, como ocurre con «Penny Lane», una groupie amante de la música quien realmente se basa a partir de gente como Pamela De Barnes y Bebe Buell. Otro personaje inspirado en hechos (muy) reales era la figura materna del protagonista, quien no representaba nada distinto a la verdadera madre del director.

Pero quizá la figura más representativa del filme sea el propio William Miller, quien en efecto retrataba a Cameron Crowe durante su adolescencia. En las propias palabras del cineasta:

«Tuve que confiar mucho en mi memoria, la leve vergüenza de haber elegido a un tipo que estaba haciendo una versión de mí y la representación de personas de la vida real como Lester Bangs, Ben Fong-Torres y Jan Wenner. Pero también siento que las cosas a las que el público ha respondido de manera más positiva es el hecho que me basé en mis propias experiencias personales».

Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, ¿no Cameron Crowe?

Soundtrack

Las composiciones acreditadas a Stillwater en la banda sonora de la película fueron compuestas por Nancy Wilson y Peter Frampton principalmente. Dichas canciones buscaban canalizar ese estilo hard-rock de la época, por lo que resultan bastante creíbles. Y para darle mayor peso musical a la historia, Wilson y Crowe seleccionaron temas clave para cada escena. Podemos destacar «Search and Destroy» de Iggy and The Stooges, «Feel Flows» de The Beach Boys, «My Cherie Amour» de Stevie Wonder, «Sparks» de The Who, «America» de Simon and Garfunkel y «Tiny Dancer» de Elton John.

El soundtrack fue ganador del premio Grammy a «la mejor recopilación de banda sonora para película, televisión u otro medio visual».

Legado

Una película sobre rock jamás había tenido un legado tan perdurable como Almost Famousquizá por el hecho de que todos alguna vez nos hemos sentido casi famosos. A pesar de que gente como Brad Pitt, Natalie Portman o Meryl Streep fueron potenciales candidatos, actores como Billy Crudop, Patrick Fugit, Kate Hudson, Frances McDormand y Phillip Seymour-Hoffman supusieron el elenco perfecto.

Almost Famous representa a la perfección lo que fueron los años setenta para el rock & roll, con Rolling Stone encabezando titulares, Dioses Dorados, el glam en total esplendor y cantidad de artistas que ampliaron más los horizontes. Un viaje de crecimiento personal a través de la música en el que todos nos sentimos cool sin serlo precisamente, legado que incluso veinte años después, se mantiene intachable.


REDACCIÓN: Miguel Quero

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